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Mostrando entradas de abril, 2026

UN BRINDIS POR LA FAMILIA

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  "La familia a veces es el refugio en la tormenta y a veces es la tormenta misma". Un buen brindis para celebrar que este domingo es el día de la madre. Con champán del bueno para que se relaje y disfrute hasta de las confusiones. Una apetencia más para mi padre seriéfilo. Y para los demás, un rato más para celebrar su compañía. Porque lo son todo. 

LIBROS, LIBROS, LIBROS

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Ayer fue el día del libro de este 2026 super literario.  Roberto publicó su primer libro y anda inmerso en el mundo editorial con las ganas de las primeras veces. El último libro de mi padre está más cerca de la imprenta, y mi madrina anda de feria en feria promocionando su poemario. Y Eloise y yo estaremos de presentación de las caras B en el FANT, en Bilbao. Con tantas cosas no he tenido tiempo de acercarme a la feria del libro, pero eso no significa que no me haya quedado con las ganas ni que haya disminuido mi pasión lectora. Al contrario, en mi pila de pendientes no hacen más que aparecer tomos nuevos, que se quedan esperando resignadamente su turno. Los que veis aquí son los últimos. Llegan del norte, de una casa vieja que alguien vendió y que aun contenía algunos muebles y pilas de literatura en varios idiomas. Son libros viejitos, que huelen a polvo de casa cerrada, y que el nuevo dueño me ha regalado, aun sin conocerme. Y no me olvido de la maravillosa amiga que lo hizo po...

ROLAND BERTRAND

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  Una vez oí que para ser un buen escritor, uno que llegue a los lectores, tienes que escribir de lo que conoces. No significa que solo puedas escribir tu vida, si no no existiría la fantasía o la ciencia ficción, y el terror daría mucho más miedo. Querían decir que utilices tus propias vivencias para que tus personajes actúen de una forma que sea más auténtica. Es como meter un poco de tu realidad en una batidora junto con la historia que quieres escribir. La cosa está en saber cuánto de cada una metes. Estamos en los años 70. Roland Bertrand es un escritor americano que está pasando por un periodo de sequía literaria. Para intentar salir del bloqueo, decide ir a pasar unas vacaciones con su mujer a un pequeño pueblecito en la costa francesa. El sonido del mar siempre es bueno para atraer la inspiración. Allí lo tiene todo, una habitación de hotel con vistas al mar, un bar, también junto al mar, con un viejo dueño con ganas de hablar con el extranjero, una pareja de recién casados...