LIBROS, LIBROS, LIBROS
Ayer fue el día del libro de este 2026 super literario.
Roberto publicó su primer libro y anda inmerso en el mundo editorial con las ganas de las primeras veces. El último libro de mi padre está más cerca de la imprenta, y mi madrina anda de feria en feria promocionando su poemario. Y Eloise y yo estaremos de presentación de las caras B en el FANT, en Bilbao.
Con tantas cosas no he tenido tiempo de acercarme a la feria del libro, pero eso no significa que no me haya quedado con las ganas ni que haya disminuido mi pasión lectora. Al contrario, en mi pila de pendientes no hacen más que aparecer tomos nuevos, que se quedan esperando resignadamente su turno.
Los que veis aquí son los últimos. Llegan del norte, de una casa vieja que alguien vendió y que aun contenía algunos muebles y pilas de literatura en varios idiomas. Son libros viejitos, que huelen a polvo de casa cerrada, y que el nuevo dueño me ha regalado, aun sin conocerme. Y no me olvido de la maravillosa amiga que lo hizo posible, y que además cargó con ellos desde el País Vasco.
Para mí, cualquier libro que caiga en mis manos es una ilusión.
Que no falten libros para leer, combustible para las mentes que quieren pensar, que no quieren conformarse. Feliz día a todos los escritores de cualquier estilo, a todos los ilustradores, correctores, maquetadores, editores, libreros, a todos los lectores y a todos los que lo serán por primara vez.

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