Esta semana he descubierto un lugar mágico. En la C/Ruíz de Salazar 18, en León, se encuentra la librería mutante Tula Varona, un sitio pequeñito pero con tanto encanto que apetece quedarse a vivir dentro, como en un cuento. Berta Fernández ama los libros, y eso se transmite en cada rincón del local, en sus sofás de terciopelo rosa, su terraza de madera, sus búcaros de flores… y, por supuesto, en sus estanterías, que guardan los secretos de tantas mentes brillantes de la humanidad, contenidos en las ya leídas páginas de tantas obras de segunda mano. Verdaderas joyas en las que perderse y disfrutar. Es mutante porque allí te puedes bajar del mundo un ratito para leer, mientras te tomas un té con una pastita (u otras cosas) y escucha una buena selección musical, no se puede pedir más. Y aún así, lo hay. Tanto Berta Fernández como Eduardo Fidalgo son de esas personas encantadoras que te hacen querer volver y mantener alguna conversación interesante con ellos. Así que, ya lo sabéis, si viv...