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LELLO

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 ¡Feliz día de las librerías a todos! Las librerías... Esos lugares mágicos que contienen mundos en las estanterías, donde puedes descubrir absolutamente todo. De hecho, algunas ya constituyen por sí mismas un mundo hermoso, único e irrepetible, que te hace querer permanecer allí para siempre. Hoy recuerdo cuando estuve en Lello, y encontré en uno de sus rincones a  Carmilha, que aunque ya era una vieja conocida, nunca me había hablado en portugués... ¡Disfrutad de la lectura!

TULA VARONA

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Esta semana he descubierto un lugar mágico. En la C/Ruíz de Salazar 18, en León, se encuentra la librería mutante Tula Varona, un sitio pequeñito pero con tanto encanto que apetece quedarse a vivir dentro, como en un cuento. Berta Fernández ama los libros, y eso se transmite en cada rincón del local, en sus sofás de terciopelo rosa, su terraza de madera, sus búcaros de flores… y, por supuesto, en sus estanterías, que guardan los secretos de tantas mentes brillantes de la humanidad, contenidos en las ya leídas páginas de tantas obras de segunda mano. Verdaderas joyas en las que perderse y disfrutar. Es mutante porque allí te puedes bajar del mundo un ratito para leer, mientras te tomas un té con una pastita (u otras cosas) y escucha una buena selección musical, no se puede pedir más. Y aún así, lo hay. Tanto Berta Fernández como Eduardo Fidalgo son de esas personas encantadoras que te hacen querer volver y mantener alguna conversación interesante con ellos. Así que, ya lo sabéis, si viv...

CELSIUS 232

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El Celsius es un festival de literatura de fantasía, ciencia ficción y terror, que se celebra en Avilés desde el 2012. En él podemos encontrar charlas de autores, presentaciones y firmas de libros, juegos de rol, creación de espadas vikingas... Actividades de todo tipo, vaya. Y también casetas de librerías y editoriales, por supuestísimo. Este año hemos tenido la suerte de que nuestra editorial ( Con pluma y píxel ) tenía caseta propia y Paco (el editor más majetón que podáis encontrar, de naranja en la foto) nos invitó a todos sus autores a acompañarles y realizar de paso una firma de libros. Y el destino quiso que las tres brujillas (Madame Eloise, Kate Lynnon y yo misma) pudiéramos estar allí y disfrutar del festival, del ambiente y de toda la buena gente que había por allí. Solo puedo deciros que tuvimos una acogida fantástica, que mis compañeras literarias son la caña y nos lo pasamos como crías con nuestras predicciones reveladoras y que quiero darles las gracias a ellas, a todos...

EJERCICIO DE TERROR

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El primero de los ejercicios que propone R.L. Stine en su curso de escritura para público adolescente, es encontrar cinco momentos en los que hayas sentido verdadero terror. Luego deben escribirse  y valorarse qué tienen en común, qué sentimos... Quien conozca mis historias, puede que crea que en uno de los primeros puestos estaría estar en mitad del Pacífico durante una tormenta tropical en un bote de cola larga, de esos de madera pequeñitos que se ven en las postales, o cuando casi me muero, pero no. Me he dado cuenta de que los momentos en los que he sentido verdadero terror son, básicamente, sustos. Y además sustos sin una base real, es decir, fantasmales. Creo que he contado esta historia millones de veces, pero nunca la había puesto por escrito hasta ahora: Estábamos grabando un corto en un antiguo convento, que también había sido un centro psiquiátrico y que había cedido una de las alas a artistas noveles como lugar de ensayo o de rodaje.    ...

RAROLARIUM

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La casualidad es así. Me encontré caminando un día por las calles de Burgos, admirando su preciosa catedral desde todos los ángulos posibles. Recorrí sus recovecos una y otra vez. Y encontré una tienda cerrada en la que quería entrar. Tendría que esperar un par de horas. Subí al castillo que vigila la ciudad y bajé de nuevo. Pero aquella tienda no había abierto a su hora. ¿Sería que aquel día descansaban sus dueños? Decidí esperar un poco más y darle una última oportunidad. Callejeé un poco más y pregunté por el Cid, que se escapaba de mí montado en su caballo, y una burgalesa amable me mostró el camino. Lo encontraría paseando más allá de los árboles del Espolón, pero eso me alejaba del laberinto de esa zona de la cuidad por la que me estaba moviendo. Así que decidí probar suerte por última vez con aquella tienda. Empecé a recorrer las mismas calles por las que ya había pasado varias veces, pero esta vez mis ojos se fijaron en algo nuevo.  PASEN Y VEAN ...